19 de Septiembre de 2019
Tratamiento postoperatorio de un Bull Dog francés con parálisis en el tercio posterior

Arturo Calzada
Centro de Rehabilitación Veterinaria Avanza, Valencia
Telf 963339569

Historia

Kessy, es un Bull Dog francés de 4 años. El 18 de febrero de 2001 se le diagnóstico dos hernias discales entre T11 – T12, T12 – T13, mediante melografía.

En Junio de 2005 fue operada mediante hemilaminectomia de ambos cuerpos vertebrales.

En agosto de 2005 era incapaz de caminar con el tercio posterior.


Mielografía mostrando compresión medular entre T11-T12, T12–T13

Examen físico

Presentaba una herida con retraso en la cicatrización y presencia de material purulento. El pelo alrededor de la misma no crecía y presentaba lesiones redondeadas en la piel a la altura de la cara interior del muslo y abdomen. Además estaba muy ansiosa.

En cuanto al examen neurológico presentaba parálisis del tercio posterior y caminaba con las patas delanteras. Sin dolor superficial ni profundo desde T9 hasta la región sacra y propiocepción negativa. Ausencia de reflejos en miembro posterior, ataxia e incontinencia urinaria.

La lengua aparecía pálida, engrosada y húmeda, mostrando deficiencia de bazo. En el área del riñón, se evidenciaron dos círculos sin fluido.

Presentaba hundimiento de algunos puntos en el meridiano de vejiga y punto shu de vejiga, demostrando deficiencia de vejiga.

Habia debilidad muscular, en las patas traseras e hipertonicidad en el tercio anterior.

La debilidad muscular junto con engrosamiento de la lengua con demasiado líquido, son signos que indican deficiencia de Qi de bazo, mientras que retraso en el tiempo de osificación, y problemas de incontinencia urinaria, muestran deficiencia de yin de riñón.

Los problemas neurológicos involucran al meridiano de vesícula biliar.

La ansiedad pudo ser producida por deficiencia. Atendiendo a los 5 elementos, podría ser debido a un crecimiento del yang de hígado debido al bajo nivel de yin, que impide el control de este canal.

Pronóstico

Debido a la patología, el mal resultado tras la cirugía, y las complicaciones que sucedieron además del tiempo que transcurrió desde la cirugía hasta el momento que empezó con la terapia, el pronóstico era de reservado a pobre.

Tratamiento

Kessy fue tratada al principio (después de la cirugía) con terapia corticoidea sin mejora. Tres semanas después comenzó el tratamiento con acupuntura. Fue el siguiente:

Selección de puntos

  • Vejiga: 11V, 23V, aguja transfixiante desde 62V a 3R.
  • Qi de bazo: 6B, 36E.
  • Vesicular biliar: 34VB, 39VB.
  • Hígado: 3H.
  • Bai hui + 4VG cuando la herida cerró.

Se usó electroacupuntura (EEAP) a frecuencias 20 – 80 alternantes, uniendo 4VG-B.H; y puntos alrededor de la herida ipsilateral desde T8 a L3 tonificando a la vez 23V.

Duración de las sesiones: 20 a 25 minutos/sesión. Tres veces por semanales 6 primeras sesiones. Tras la 6ª sesión se paso a tratar 2 veces por semana. Alrededor de septiembre, se concluyó con una sesión por semana.

El dueño fue instruido para realizar moxibustión y ejercicios de masaje. Se le entregó al dueño de kessy puros de moxa para realizar moxibustión en casa (una vez dadas las recomendaciones adecuadas). Se le aconsejo aplicar el calor de la moxa alrededor de la herida (una vez dejo de supurar) junto con ejercicios de masaje de amasamiento y rotura de fibrina.

Mientras el tratamiento de acupuntura era instaurado, se iba reduciendo paulatinamente las dosis de corticoides hasta detener su administración.

Evolución

Después de una semana de tratamiento (3 sesiones) el pelo comenzó a crecer de nuevo y la incontinencia urinaria desapareció. El dueño estaba muy agradecido por esto pues suele ser la causa más frecuente de sacrificio del paciente, debido a lo tedioso que resulta.

Después de dos semanas (6 sesiones) las heridas de Kessy cerraron por completo y las lesiones de piel desaparecieron.

La propiocepción, fue lo último en recuperarse. Fue alrededor de 2 meses (unas 16 sesiones).

EL 20 de septiembre, kessy corría por la clínica.

Pese a que no fue una recuperación total, es decir, no volvió a caminar como antes del traumatismo, Kessy es una perra feliz, que puede realizar todas las acciones de un perro normal, sin incontinencia urinaria ni fecal y usando sus cuatro extremidades con un coordinación casi total sin ayuda nadie y sin la necesidad de adaptarla a un carro de rehabilitación.

Aspecto final de la lengua de Kessy